El éxito es relativo. Estar en la cima de tu profesión siempre es complicado. Numerosos estudios descubren una serie de patrones comunes entre las personas exitosas entre los que destacan la habilidad con la gente, la capacidad de liderazgo y la escucha activa. Según destaca el presidente de TalentSmart, Travis Bradberry, coautor de “Inteligencia Emocional 2.0”, estos son las cinco cosas que la gente con éxito nunca haría:

Vivir en el presente: Bradberry sostiene que “las personas emocionalmente inteligentes saben que el éxito radica en su capacidad de elevarse en la cara del fracaso, y que no pueden hacer esto cuando están viviendo en el pasado. En este sentido, Bradberry añade que “cuando se vive en el pasado, es imposible avanzar”. Lo importante es la capacidad de afrontar los problemas con un alto poder resolutivo. Sólo así ganaremos en experiencia elevando nuestro nivel del competencia.

No se detienen  ante los problemas ni guardan rencor: Bradberry considera que el estado emocional se determina por el foco en el que el sujeto centra su atención. “Cuando alguien se fija en los problemas a los que se está enfrentando o el estrés, le dificulta su rendimiento”, señala. En contraposición el autor sostiene que si nos centramos en los pensamientos para superar esos obstáculos, el sujeto “crecerá”. “Las personas con alto enfoque de inteligencia emocional se centran en las soluciones y rara vez guardan rencor”, concluye.

La perfección no es una prioridad:“La gente exitosa no aspira a la perfección, porque saben que no existe”. Bradberry recuerda que “cuando la perfección es el objetivo de cualquier persona, se está siempre con una constante sensación de fracaso”.

Evitan rodearse de gente negativa: El pesimismo es la asignatura pendiente del ser humano. El autor califica a las personas negativas como tóxicas. “Se revuelcan en sus problemas y dejan de centrarse en las soluciones”, añade. Además, Bradberry considera que “hay una línea muy fina entre tener un oído comprensivo (con quien se queja) y ser absorbido por su espiral emocional negativa”.

No dicen ‘sí’ a todo el mundo: El poder de la asertividad es una cualidad diferencial. La investigación de Bradberry señala que “decir no” es realmente un gran desafío para mucha gente y “no hay que tener miedo a esa palabra”. “Decir ‘no’ a un nuevo compromiso honra sus compromisos existentes y le da la oportunidad de llegar a unos objetivos con éxito”, concluye.

¡Anímate a dejar un comentario!