Los tecnicismos, la falta de información, los vocablos especializados… son algunos de los factores que impiden a los usuarios de productos financieros conocer al dedillo los servicios que contratan. El desconocimiento, ahorrar dinero a toda costa y la falta de asesoramiento pueden ser enemigos de una correcta elección de la póliza. Por eso desde Finalin aclaramos conceptos para que entiendas qué significan los términos que forman parte del vocabulario habitual de las aseguradoras.

Una de las frases más habituales, especialmente en la contratación de seguros de coche, es el “todo riesgo con franquicia”. Aunque rebuscado, el uso terminológico hace referencia al hecho de que el cliente, en caso de accidente, asume una parte del coste de un posible siniestro. Éste variará en función de la entidad aseguradora, y puede ser de 300, 450, 600 euros, etc. sobre el valor total de la misma.

¿Por qué contratar un seguro de coche con franquicia? Muy sencillo. La idea principal es porque con ella la póliza se abarata. Sin embargo es importante entender que bajo este pretexto las compañías aseguradoras  se cubren las espaldas ante la eventualidad de tener asegurado a un conductor que da varios partes al año. No debemos olvidar que el todo riesgo con franquicia estipula que el mismo conductor asume una parte de las reparaciones derivadas. De este modo, la duda que plantea este producto (pagas menos siempre y cuando no des partes al seguro) puede suponer que a la larga un todo riesgo sin franquicia sea más rentable.

Llegados a este punto desde Finalin queremos insistir en la necesidad de recordar al cliente la importancia de leer la letra pequeña y valorar la situación personal antes de contratar ningún producto. Y si todavía persisten tus dudas, pásate por cualquiera de nuestras oficinas y pregunta, te informaremos sin ningún compromiso del producto perfecto adaptado a tus necesidades.

¡Anímate a dejar un comentario!