La viabilidad del Sistema de Pensiones Públicas está en entredicho. La tasa de natalidad, el aumento de población, la precaria situación económica o la inestabilidad financiera han redefinido el entorno económico tal cual lo conocíamos. Hoy de la mano del politólogo español y experto en políticas públicas, Vicenç Navarro, desmontamos algunas de las afirmaciones que rigen el debate sobre las pensiones en nuestro país:

1. La esperanza de vida de los españoles ha crecido seis años en los últimos treinta años lo que significa que las personas ancianas vivimos seis años más.

Ésta es una creencia popular que Navarro matiza: “En España, la mortalidad infantil ha estado bajando mucho (como en el resto de países de la Unión Europea) y con ello la esperanza de vida (promedio de años de vida que el ciudadano medio vivirá) ha subido. Pero el aumento de la esperanza de vida no repercute automáticamente en el mismo aumento de años de vida de los ancianos”.

2. Como consecuencia de que las personas vivan más años, existe la necesidad de que también trabajen más años. Si viven seis años más, deberían trabajar seis años más.

“Este supuesto ignora la enorme variabilidad en las tasas de mortalidad que existe en España entre las personas pertenecientes a distintas clases sociales. Hacer una propuesta “igual para todos” sin tener en cuenta la enorme desigualdad de condiciones de vida y muerte debería ser rechazado por inmoral y antidemocrático”, matiza el catedrático.

3. A mayores años de vida adicionales de la población, mayor es su capacidad y obligación de trabajar.

Esta afirmación, derivada de la anterior, continúa ignorando que no sólo la esperanza de vida cambia mucho según la clase social, sino también su calidad de vida. Como es lógico la calidad de vida de los años añadidos a la longevidad de una persona jubilada varía de una manera notable según el tipo de trabajo y empleo que ha tenido durante su vida laboral.

4. El mayor problema que determina la necesidad de reformar el sistema de pensiones es el demográfico. A más gente anciana que vive más años y menos gente joven, mayor será el problema de la financiación.

Esto no es del todo correcto, aclara Navarro, ya que se están ignorando otros parámetros. En los sistemas de financiación a base de contribuciones sobre el trabajo (las cotizaciones sociales), el escenario no consiste en jóvenes versus ancianos, sino en trabajadores versus pensionistas. En este sentido es incluso más relevante la cantidad de la aportación, que viene determinada por el salario y la productividad.

En definitiva, en el libro Lo que debes saber para que no te roben la pensión del politólogo Vicenç Navarro, queda constancia que a la hora de centrar el debate debemos reunir toda la información, aclarar conceptos y hablar con propiedad teniendo en cuenta la complejidad del sistema y los múltiples factores que rigen la tendencia futura.

¡Anímate a dejar un comentario!