Desde que Jennifer López se aseguró el culo por 4,5 millones de euros nada nos sorprende. Sin embargo buceando por la galaxia web nos hemos topado con uno de los seguros que ha provocado que como mínimo que frunciéramos el ceño y decidiéramos crear un nuevo post. Sí, todo se puede asegurar y lo último ahora son las bodas.

Los seguros para bodas no son muy conocidos (ni populares dicho sea de paso). Se contratan únicamente en caso de que el acto no llegue a buen puerto. Este seguro se puede se puede hacer desde 2 años antes de la boda hasta 14 días antes de la fecha y su precio dependerá del coste total de la boda.

Existen diferentes niveles de protección para cubrir el presupuesto de la pareja. Sin embargo, se debe estimar en promedio un costo del 2-3 % del montante total del presupuesto de la boda. Por ejemplo si hablamos de una boda de 12000 €, el precio rondará en torno a los 360 €. Para una boda menor a 4500 €, existe un seguro desde 45 € (Cameic).

En general estos productos cubren los aspectos más importantes de la recepción:

  • Vestido de novia
  • Otros atuendos de la ceremonia
  • Las fotos y el vídeo
  • La tarta de bodas
  • Alojamiento
  • Las flores
  • El vehículo de bodas y el transporte
  • El salón de bodas
  • Los regalos de bodas…

Los aseguradores, deberán solicitar toda la información necesaria referente a la organización de su boda. Si lo inimaginable llegara a ocurrir, como pérdidas, daños, actos vandálicos, las compañías estarían obligadas a rembolsar la cantidad determinada en el contrato o bien cubrir de cierta forma los gastos referentes a la suspensión de la boda. La mayoría de las pólizas de seguro se responsabilizan de proteger todos los aspectos básicos de una boda, como los daños a bienes, los fallos de algún proveedor, la sustitución de los regalos de la boda, la tarta, el trasporte… sin embargo, tenga en cuenta que entre las exclusiones destacan la ruptura sentimental de la pareja o los gatos acaecidos por fenómenos meteorológicos.

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